Antes de nada tengo que contar una cosa de mí:
Hará unos seis años cuando ni estudiaba ni trabajaba, decidí escribir mi primer intento de largometraje. Del resultado no hablaremos, no salió muy bien, pero por fortuna desde entonces he aprendido.
La historia iba sobre el golpe de estado del 23-F. Creo que fue viendo un documental o una retrospectiva, no recuerdo bien, cuando se me ocurrió la idea y me interesó el tema. Además mi padre siempre me había contado que el habia salido con los tanques por Valencia cuando era... un paso mas que soldado raso (no recuerdo que rango es). Tras ver el documental me senté con él y le preguntó que recordaba de todo aquello. Me contó una anecdota que me pareció curiosa al menos. Cuando los tanques estaban dispuestos en la Gran Ví Marqués del Turia de Valencia, una mujer se asomó a la ventana. Uno de los tanques viró el cañón hacia la ventana para intimidar a la mujer. Ésta, al darse cuenta de que la estaban apuntando se escondió rápidamente dentro de casa.
Tras oir a mi padre me metí directamente en Internet a buscar información sobre el acontecimiento y por casualidades de la vida, encontré un articulo de una persona que relataba como el 23-F había chafado su sexto cumpleaños. Leyendo, leyendo encontré un párrafo en el que decía que su tía, les estaba llamando desde Valencia mientras un tanque estaba apuntando a su ventana. No sé, me pareció curioso y escribi el guión a partir de esa premisa.
Seis años más tarde, estaba yo volviendo a casa en metro y dos chicos... algo más mayores que yo, comentaban lo de los 30 años del golpe de estado y se reían de la película que van a estrenar. La verían a cachos, por internet... vamos que no les interesaba nada. Y entonces uno de los dos dice medio en broma medio riendo: "¿es que hay alguien que pueda sacar todo un mundo de ahí? ¡Venga ya!". Entonces yo no puedo hacer otra cosa que mirar de reojo un poco amenazante y echarme a reir. ¡Joder! ¡Cómo para hundirte! Pero bueno... eso me hizo pensar que, al salir del metro, llamaría a mi padre y le felicitaría por esos 30 años que han pasado.
miércoles, 23 de febrero de 2011
jueves, 17 de febrero de 2011
Dejadme ser loco.
Quiero estar loco. Con la mirada perdida, en mi cabeza, en cada cosa que hay a mi alrededor. Viendolo todo como si fuera nuevo, terrorífico, extraño, consolador... Que mi respiración no sepa qué ritmo seguir, que no exista el ritmo, ni la paciencia ni el momento para ella. Ser loco por la vida. Dejando libre las extremidades, que se agarroten de dolor. Taparte la boca asustado, pestañear como si tu cabeza te dijera que puedes estar en dos sitios a la vez. El mundo que ves no es real, no estás en él. Tu locura te hace estar en otro sitio. Que me reviente el cerebro, de dolor, de admiración... estar solo en la oscuridad de la luz. Que la locura me traiga la libertad, la libertad de ser, de ser loco.
sábado, 5 de febrero de 2011
De repente la luz del mundo se apaga.
De repente la luz del mundo se apaga. Como el efecto que produce cuando estás en una discoteca y de repente se encienden todas las luces pero al contrario y sin ser tan molesto.
Con el mundo a oscuras no sé muy bien donde ubicarme. ¿Dónde estoy? Pero algo tira de mí. Algo hace que me mueva entre la oscuridad del mundo, siguiendo un camino, que, como si supiera de memoria, recorro con los ojos cerrados.
Mis labios, mis piel, mis manos, mi fuerza, mi institno, mi verdad, hacen que vayan por donde debo ir. Evito las distracciones, los problemas, el mal humor y la apatía, para así recorrer los caminos, las ciudades y los mundos sin errores.
Finalmente, llego a tus labios, a tu cintura, a tu espalda y a tu pelo. La oscuridad me ha llevado a tí, me ha permitido encontrarte entre tanta luz y tanto color. Te rodeo la cintura y te acerco a mí. Cuerpo con cuerpo. Te beso. Te beso sin fuegos artificiales. Simplemente te beso. Y nuestros cuerpos por dentro se iluminan. Te beso a tí.
Cuando abro los ojos la luz ha vuelto. Y no sé donde estoy. Sí, estoy en mi casa. Vuelvo a cerrar los ojos pero la oscuridad no viene. Tendré que aprender a buscarte con la luz encendida, con las distracciones, los probemas, el mal humor y la apatía.
Con el mundo a oscuras no sé muy bien donde ubicarme. ¿Dónde estoy? Pero algo tira de mí. Algo hace que me mueva entre la oscuridad del mundo, siguiendo un camino, que, como si supiera de memoria, recorro con los ojos cerrados.
Mis labios, mis piel, mis manos, mi fuerza, mi institno, mi verdad, hacen que vayan por donde debo ir. Evito las distracciones, los problemas, el mal humor y la apatía, para así recorrer los caminos, las ciudades y los mundos sin errores.
Finalmente, llego a tus labios, a tu cintura, a tu espalda y a tu pelo. La oscuridad me ha llevado a tí, me ha permitido encontrarte entre tanta luz y tanto color. Te rodeo la cintura y te acerco a mí. Cuerpo con cuerpo. Te beso. Te beso sin fuegos artificiales. Simplemente te beso. Y nuestros cuerpos por dentro se iluminan. Te beso a tí.
Cuando abro los ojos la luz ha vuelto. Y no sé donde estoy. Sí, estoy en mi casa. Vuelvo a cerrar los ojos pero la oscuridad no viene. Tendré que aprender a buscarte con la luz encendida, con las distracciones, los probemas, el mal humor y la apatía.
jueves, 3 de febrero de 2011
La forma de Sueño.
No sé si habreis leído The Sandman, un comic del autor inglés Neil Gaiman. Bueno, pues este comic presenta como las formas antropomórficas de los conceptos del Destino, la Muerte, el Sueño, el Deseo y la Desesperación y el Delirio. La historia transcurre a través de la historia de Sueño, como el creador de historias y es el personaje más elaborado de la familia. En forma humana, presenta un dibujo muy misterioso, esotérico, como representación de las verdades más ocultas. Su pelo negro y alborotado con una cara blanca y neutra y unos ojos profundamente negros acentuan su atractivo. Finalmente viene ataviado con una especia de túnica larga nerga un poco desgajada. Es este:
Bueno, uno de sus dibujos, pero me sirve. Cuando veo una foto del autor, Neil Gaiman, me recuerda mucho a él, con un aire desgarbado, soñador, con ese aire oscuro... siempre con una chupa de cuero negro. Supongo que se inspiró en sí mismo para crear el personaje. ¿Vanidad de creador? No sé, tampoco quiero juzgar eso. Neil es este:
No sé, a mí tiene algo que me lo recuerda. Al menos esa es la imagen que Neil Gaiman tiene del sueño. Pero... ¿cuál es la imagen que cada uno tiene del sueño? ¿Si te dijeran que tienes que darle forma al concepto del sueño cual le darías? Estuve dándole vueltas a cual sería la forma que tuviera el sueño para mí. Qué forma adoptaría el sueño cuando se apareciera ante mí. Intente volver a ese punto, entre el consciente y el inconsciente y dejá la mente libre. Evidentemente esto no es algo que tenga normas, para mí era dejar el cuerpo y la mente lo más libre posible, a la vez que te concentras en llamar al sueño para que venga a ti y se muestre en su forma. No es un sueño igual para todos, es el sueño que hay dentro de mí, y de cada persona.
Al final logré vislumbrarlo un poco. No me habló, pero sí que me dejó verlo fisicamente un poco. Intentaré describirlo. Tenía forma humana, pero como si estuviera delgado, seco, como si le hubieran extraído todo el agua del cuerpo y se hubiera quedado extremedamente delgado. Pero no por ello inconsistente, no estaba arrugado sino con la piel blanca y carnosa y el punto de las extremidades rosaceo. Creo que no tenía ni pies ni manos, eran como terminar en unos muñones finos y apaciguados, lo que marcaba mucho su postura un poco corvada, con los codos y las rodillas flexionadas. Me recordaba un poco a la mujer que sale al final de la película REC, pero sin el aspecto terrirífico ni enfermo. Y todo él, rodeado de un infinito espacio blanco.
Estuvo poco tiempo. Espero volver a verlo, pero tendré que llamarlo.
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